El amor es un arte que se aprende, se cuida y se construye
Por: Laura Hallado Mojica
Psicóloga, IPS Comfenalco Santander
Una relación de pareja es un vínculo sentimental entre dos personas, caracterizado por la atracción, el compromiso y la convivencia. Esta relacion conecta con nuestra historia de vida y puede influir en la forma como nos vinculamos, repitiendo patrones comportamentales y emocionales, dado que estas vinculaciones están relacionadas con nuestra infancia y el vínculo establecido con nuestros cuidadores principales, que forman diferentes tipos de vínculos y apegos.
Algunas formas como las relaciones influyen en nuestra historia de vida son:
Patrones familiares: Son guiones inconscientes de comportamientos, creencias y formas de comunicación aprendidos en la familia de origen, que se repiten en la vida adulta y afectan la manera como expresamos afecto, resolvemos conflictos y establecemos límites.
Experiencias de la infancia: Moldean inconscientemente la vida de pareja al establecer patrones de apego que afectan la confianza, la intimidad y la comunicación. Traumas no resueltos causan dificultades, como miedo al abandono, inseguridad, codependencia o evitación de la cercanía, lo que lleva a repetir dinámicas poco saludables
Nuestras relaciones no están predestinadas a repetir la historia. Por medio del autoconocimiento y el trabajo emocional, podemos tomar decisiones más conscientes y forjar vínculos más equilibrados.
¿Cómo construir una relación sana de pareja?
Es necesaria una inversión activa en el bienestar mutuo, basada en pilares, como el compromiso, la intimidad y la igualdad. Una conexión saludable no surge por casualidad, sino a través de prácticas conscientes de comunicación y respeto; así las personas se sienten valoradas, seguras y aceptadas.
Estas son algunas recomendaciones para que la relación de pareja crezca y se fortalezca.
- Buena comunicación: Hablar con claridad, expresar sentimientos sin culpar y escuchar activamente sin interrumpir.
- Respeto mutuo: Valorar las opiniones, las ideas y la individualidad del otro, y aceptar las diferencias como fortalezas únicas.
- Empatía y comprensión: Intentar ponerse en el lugar de la pareja y comprender sus perspectivas. La empatía fomenta la conexión emocional y fortalece la relación.
- Aceptación de las diferencias: Reconocer que ambos son individuos únicos con diferentes fortalezas, debilidades y preferencias, y aprender a celebrar y aceptar estas diferencias.
- Resolución constructiva de conflictos: Los desacuerdos son normales en cualquier relación. Se debe aprender a abordar los conflictos de manera respetuosa y a buscar soluciones que satisfagan a ambas partes.
- Cuidar de los Intereses individuales: Cada persona tiene su propia vida, sus amigos y sus intereses.
- Fomentar la autonomía: Mantener amistades, pasatiempos y metas propias fuera de la pareja. El crecimiento individual nutre la satisfacción colectiva.
- Transparencia financiera: Ser honestos sobre ingresos, deudas y metas económicas ayuda a prevenir conflictos significativos en el futuro.
- Intimidad: Cultivar la conexión emocional y física para fortalecer el lazo afectivo.
Métodos prácticos para evitar la rutina
La rutina muchas veces es inevitable en cualquier relación; el punto clave es saber sobrellevarla, salir de ella y dar la importancia a las cosas que realmente la tienen, intentando mantener la espontaneidad y, por lo tanto, luchar por mantener vivo el amor.
Estas son algunas propuestas para mantener viva la chispa y dedicar a la pareja tiempo de calidad:
- Rituales de despedida y reencuentro: Dediquen al menos cinco minutos a conectar emocionalmente antes de salir y al volver a casa, sin hablar de logística (hijos, cuentas o tareas).
- La técnica del check in: Una vez por semana, pregunten: ¿Qué he hecho esta semana que te hizo sentir amado? ¿Cómo puedo apoyarte más la próxima semana?
- Regla 2-2-2: Una cita cada 2 semanas, un fin de semana fuera cada 2 meses y un viaje largo cada 2 años.
- Regla 7-7-7: Tener una cita cada 7 días, un plan elaborado (como una escapada) cada 7 semanas y unas vacaciones románticas cada 7 meses.
- Regla del 3×3: Dedicar 3 horas a la semana juntos sin distracciones, 3 salidas al mes y 3 días al año de desconexión total para reconectar.
Las relaciones sanas no surgen de la nada, sino que se construyen con trabajo (remar juntos); el ideal es que ambos miembros se sientan valorados, respetados y reconocidos.
Si deseas fortalecer tu relacion de pareja, puedes buscar apoyo profesional.

