Por: Carmen Cecilia Quintero Lozano
Rectora, Fundación Universitaria Comfenalco Santander
Es un consenso que la educación es la herramienta más poderosa y duradera para promover el progreso humano y material de las personas, de las familias y de las sociedades; pero también es un proceso permanente, y, como dice Noam Chomsky, tiene el propósito de “ayudar a una persona a aprender cómo aprender por sí misma”, y es en esta premisa en la que se fundamenta el ecosistema educativo y cultural de Comfenalco Santander para ofrecer a sus afiliados, a sus familias y al país una propuesta de educación integral que abarca desde el preescolar hasta la educación superior, incluida la formación laboral, bajo el modelo pedagógico Aprendizaje Basado en Problemas y Proyectos, ABP.
Con este enfoque en que el estudiante reconoce que es el protagonista de su aprendizaje, la formación en el Gimnasio Pedagógico Comfenalco, en el Instituto de Educación y en la Fundación Universitaria Comfenalco Santander se centra en la creación de capacidades para la vida, con principios humanos orientadores para fortalecer esas cualidades que nos hacen más humanos, y que deben empezar a inculcarse en los hogares desde la niñez, como la empatía hacia las personas con las que se convive, la generosidad, la solidaridad, la bondad y la paciencia. Las otras habilidades que permiten realizar un trabajo con la técnica adecuada se pueden enseñar de manera más asequible con metodologías establecidas en las instituciones, basadas en el Proyecto Educativo Institucional, PEI.
En Comfenalco Santander tenemos claros estos aspectos, y entendemos que esas habilidades tienen una evolución permanente, por lo que la perspectiva es vincular los aprendizajes al contexto que estamos viviendo, basados en postulados como la inclusión, entendida como un derecho y como una opción de reconocimiento de la diversidad; con principios como la equidad, que se inspira en la esencia de la Caja de Compensación, y que se materializa en los subsidios que se otorgan a los trabajadores afiliados que ganan menos de cuatro salarios mínimos y que constituyen un alivio a las cargas económicas en términos de pensiones, matrículas, útiles escolares, etc.
Así, con estos criterios, el ecosistema educativo y cultural de Comfenalco Santander pretende que sus estudiantes, desde la educación inicial hasta la superior, sean responsables de su proceso de formación, que analicen y propongan mejoras en su contexto familiar, social y empresarial y que sean críticos de los sucesos que se viven en sus comunidades, entre otros aspectos. Para lograrlo, sabemos que la lectura es un componente fundamental para desarrollar ese pensamiento crítico, la capacidad de análisis y demás beneficios socioemocionales y cognitivos que aporta.
En consecuencia, Comfenalco Santander ofrece tres clubes de lectura: para niños, para adultos y para adultos mayores (Club de Lectura Plateado), para seguir sembrando hábitos de lectura que posibilitan el avance en las habilidades reflexivas, potencian la creatividad y la mejora del lenguaje, entre otros elementos.
Revisando estos y otros aspectos relativos al ecosistema educativo de Comfenalco Santander, hemos identificado desafíos que nos llevan a reflexionar sobre cuál es el ser humano que queremos preparar para mejorar la sociedad; y la conclusión es que debemos concentrarnos en lo fundamental y en desarrollar una mezcla de capacidades humanas y técnicas que permitan a las personas ser felices y tener una buena vida. La misión sigue activa.