Etiquetado nutricional: elijamos alimentos más saludables

Conozca cómo este sistema orienta decisiones informadas y promueve mejores hábitos alimentarios en la población colombiana

Por: María Fernanda Hinestroza Sánchez

Nutricionista dietista, IPS Comfenalco Santander

La ingesta de alimentos procesados y ultraprocesados, elaborados con ingredientes y aditivos poco saludables, como el sodio, grasas saturadas, grasas trans, azúcares añadidos, edulcorantes e ingredientes artificiales, se han convertido en una preocupación de salud pública tanto en el ámbito nacional como en el internacional, pues, como lo indican la Organización Panamericana de Salud y la Organización Mundial de la Salud, su consumo se asocia de manera directa a la prevalencia de enfermedades no transmisibles que más afectan a la población: sobrepeso y obesidad, diabetes, hipertensión arterial, enfermedades vasculares, cardiacas, cerebrales y renales. (Organización Panamericana de la Salud, 2022, p. 9). De acuerdo con datos reportados por la OMS, las enfermedades no transmisibles (ENT) matan a 41 millones de personas cada año, lo que equivale a 71 % de las muertes que se producen en el mundo. En la región de las Américas, son 5,5 millones las muertes por ENT cada año (Organización mundial de la salud, 2024).

En respuesta a esta problemática, el Gobierno colombiano ha implementado herramientas legales que pretenden informar mejor a los consumidores sobre los productos que compran, brindando información clara, precisa, accesible y comprensible para todo el público sobre el contenido nutricional de los productos, fomentando un consumo consciente y buscando “empoderar a más consumidores para tomar decisiones alimentarias que sean beneficiosas para su salud y bienestar… (Food and Agriculture Organization, 2018).

Es aquí donde, a partir del año 2021, con la ley 2120, “ley contra la comida chatarra”, por medio de la cual se adoptaron medidas para fomentar entornos alimentarios saludables, se promueve que los alimentos empacados, procesados y que afectan la salud humana tengan sellos que identifiquen sus componentes y que revelen su valor nutricional para ilustrar a los consumidores sobre el producto que están comprando o consumiendo. Estos sellos de advertencia se pueden encontrar en aquellos productos alimenticios procesados o ultraprocesados envasados, a los que se le haya adicionado sal/sodio, azúcares, grasas o edulcorantes en cantidades que sobrepasen los valores máximos permitidos, esta indicación se visibiliza plasmada con un símbolo octagonal de colores negro y borde blanco, con el texto de “EXCESO EN”, seguido de “GRASAS SATURADAS” o “GRASAS TRANS” o “SODIO” o “AZÚCARES” o con el texto “CONTIENE EDULCORANTES” Adicionalmente, los sellos octagonales se pueden observar de manera individual o con 2, 3, 4 o 5 sellos, de acuerdo con los ingredientes que contenga el producto.

Ahora bien, acerca de qué alimentos deben tener los sellos de advertencia, se citan algunos ejemplos, según la OPS: papas fritas, helados, chocolates y caramelos; panes empaquetados, tortas empaquetadas; cereales endulzados para el desayuno; barras “energizantes”; mermeladas; bebidas gaseosas y bebidas “energizantes”; bebidas azucaradas con jugo o zumo de fruta; bebidas de chocolate; productos ultraprocesados listos para calentar o listos para comer, tanto en casa como en los locales de comida rápida. Estos alimentos, también conocidos como “comidas rápidas”, incluyen platos reconstituidos, pizzas, hamburguesas y perros calientes; papas fritas; nuggets (patitas o trozos), sopas, pastas y postres en polvo o envasados, entre otros (OPS, 2015).

Dentro de los principales problemas relacionados con este tipo de alimentos, es el hecho de que su consumo se convierte en un hábito frecuente y excesivo debido a su fácil acceso, disponibilidad y bajo costo en el mercado actual. Los consumidores pueden acceder a ellos durante cualquier momento del día o de la noche. Otro de los atributos dañinos de estos alimentos se relaciona con su gran aporte calórico y a la incorporación de aditivos que resaltan características organolépticas, como sabor, olor, color, frescura o textura; incluso algunos contienen conservantes y saborizantes, como las sales de nitro y nitritos, reforzadores del sabor, que inducen a un consumo desmesurado, lo que incrementa el riesgo de sufrir enfermedades no transmisibles y su consumo termina convirtiéndose en una adicción.  

En el contexto colombiano, aunque aún se está consolidando la implementación de la ley de comida chatarra y los sellos de advertencia en la cara frontal de los productos ya son una realidad, es cierto que no se mejorarán repentinamente los hábitos de alimentación de las familias colombianas ni la selección de productos más saludables. Diversos estudios indican que los consumidores están más dispuestos a modificar sus decisiones de compra al observar estos sellos de advertencia en la cara frontal de los productos alimenticios con exceso de nutrientes críticos.

Por ello, es fundamental acompañar esta política con campañas masivas de sensibilización, formación de actores clave (docentes, personal de salud, padres de familia) y evaluación continua del impacto del etiquetado en el comportamiento alimentario.

En países como Chile, posteriormente a la implementación de la ley de etiquetado en el año 2016, las industrias de alimentos han cambiado positivamente, tanto la reformulación de sus alimentos, con la disminución principalmente del contenido de azúcares y de sodio, porque ahora utilizan un portafolio de productos más saludables, como el hecho de que los consumidores han reducido significativamente la selección de bebidas azucaradas y productos de paquete (Food and Agriculture Organization [FAO]. (2021).

Los sellos de advertencia nutricionales frontales tienen el potencial de convertirse en una estrategia educativa de alto impacto al permitir identificar rápidamente los productos con alto contenido de ingredientes perjudiciales, que, tanto a mediano como a largo plazo, contribuirá a reducir el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, a promover entornos alimentarios saludables, especialmente en escuelas y lugares de trabajo, a incentivar la reformulación de productos alimenticios por parte de la industria y a fomentar el derecho del consumidor a una información clara y veraz sobre lo que consume.

Este etiquetado frontal se integra con otras políticas, como la promoción de entornos más saludables en instituciones educativas, con compañas de educación alimentaria y nutricional, con los planes de intervención colectiva de los diversos departamentos y el control de publicidad dirigida a menores, puesto que este último factor, la comercialización de comida chatarra a través de medios masivos como las redes sociales, la televisión, radio, vallas publicitarias y demás, impactan significativamente a niños, jóvenes y adultos.

El etiquetado nutricional frontal representa un avance sustancial en la promoción de entornos alimentarios más saludables en Colombia. Al facilitarse el acceso a información comprensible y oportuna, se contribuye al empoderamiento del consumidor y a la prevención de enfermedades crónicas asociadas a una mala alimentación. No obstante, su éxito dependerá del compromiso intersectorial, la fiscalización activa y la educación continua de la población sobre la lectura y la interpretación adecuada de estos sellos. Promover su implementación y defensa es responsabilidad tanto de los gobiernos como de la sociedad civil, instituciones educativas y empresas comprometidas con el bienestar colectivo.

Bibliografía

  • Organización mundial de la salud [OMG]. (2024). Enfermedades no transmisibles. Disponible en https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/noncommunicable-diseases
  • Food and Agriculture Organization [FAO]. (2018). Facultar a los Consumidores para que Puedan Elegir Alimentos Saludables y Dar Apoyo a Sistemas Alimentarios Sostenibles. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
  • Ley 2120 de 2021.
  • Resolución 254 de 2023.                         
  • OPS, OMS. Alimentos y bebidas ultraprocesados en América Latina: tendencias, efecto sobre la obesidad e implicaciones para las políticas públicas [Internet]. 2015. Disponible en https://nocomasmasmentiras.org/que-es-la-comida-chatarra/
  • Food and Agriculture Organization [FAO]. (2021). Impacto de la ley chilena de etiquetado en el sector productivo alimentario. Https://openknowledge.fao.org/items/508e4756-69c7-45f1-99de-7814f836246f

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